El rito que nadie escucha
Royal Club for Literature and Peace
El rito que nadie escucha
Autor: José Luis Borches
Centurión
El grito que nadie escucha
Me vestí con la solemnidad de quien marcha hacia un destino prometido,
perfumé mi piel como si la fragancia pudiera sellar una historia
y me entregué al día con el fervor de un hombre
que aún cree en la providencia de la espera.
Trabajé con ilusión,
con la fe ingenua de que la realidad correspondería a mis anhelos,
como si las horas laboriosas fueran un tributo
a la inminencia de un encuentro
que, sin saberlo,
ya estaba condenado al naufragio.
Pero allí estaba ella.
Sandra y el espectro de lo que nunca termina.
Sandra y el pasado que insiste en no morir,
como una sombra proyectada eternamente en mi presente.
Sandra y la presencia intermitente,
firme en su levedad,
incierta en su certidumbre.
Y el otro,
el que nunca desaparece,
el que merodea con la fuerza de una maldición.
El que siempre estorba, siempre se interpone,
como si el destino no pudiera concederme
un instante sin espectros,
sin el peso de su historia colgando sobre la mía.
Y yo,
el hombre que llegó tarde,
el hombre sin espacio,
el que solo recibió el filo de una frase:
_"Habla… o márchate."_
¿Cómo se habla cuando la garganta es un desierto de escombros?
¿Cómo se responde cuando la única respuesta
es la desolación de un amor marchito?
Me fui,
porque hablar era ya un acto inútil,
porque ella había elegido que mi voz
fuera un ruido insignificante
entre la sinfonía de su pasado.
Las calles fueron un vacío interminable,
un abismo donde el tiempo se convirtió
en una ironía cruel.
Cada paso resonó como una sentencia,
como un eco implacable de todo lo que nunca fue.
Y entonces,
las lágrimas me encontraron.
Sin permiso, sin preludio.
Como si mi alma hubiera decidido llorar
antes de que yo siquiera comprendiera
que la derrota era absoluta.
Dicen que parezco mujer por llorar.
Como si el sufrimiento tuviera dueño.
Como si la vulnerabilidad fuera patrimonio de otros
y no de los que arden
en su propia impotencia.
Pero que digan.
Que enjuicien.
Que no entiendan el peso de esta herida.
Que no sepan qué hacer
con un hombre que clama respuestas
en un universo sin justicia.
El amor ha sido un espejismo perverso,
una ilusión condenada,
una pregunta sin resolución.
¿Fue real,
o solo una táctica disfrazada de ternura?
¿Hubo alguna vez sentimiento,
o solo un juego de intereses?
Y yo,
varado en este naufragio,
esperando que el viento me lleve lejos,
o me devuelva
la paz que ya no conozco.
Autor: José Luis Borches Centurión
Mercedes Soriano Uruguay
Seudónimo: Ave Fénix
documentation: Waffaa Badarneh

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